viernes, 17 de diciembre de 2010

EL QUE QUIERA, QUE ME SIGA A MÍ TAMBIÉN

Como todavía queda tiempo, como aún nos quedan días para disfrutar del placer humeante de un cigarro, apuremos las últimas caladas antes de tirar para siempre nuestra colilla. Es ahora cuando hay que hacer mención al gran Jesús Quintero en una de sus magistrales intervenciones en "El loco de la colina". Pienso que es el mejor momento para leer y ver el video. Después, quizás sea demasiado duro. Esto es una prueba, espero que no os haga cambiar de opinión.

"Hay veces en las que miro hacia atrás y le recuerdo feliz y humeante, como un pan recién hecho. Podía llevarme el placer a la boca y dejar que me inundara sus más relajantes sensaciones. Aspiraba el aroma vegetal de sus soles y dejaba volar la imaginación a lomos de sus volutas. Me daba igual su procedencia. Nunca le he aplicado al placer la ley de extranjería. Americano, filipino, turco o cubano; en todos encontraba el infinito goce de una buena bocanada de humo. Siempre le he tenido como un buen amigo. Me acompañó en el trabajo y en el amor, en los momentos más felices y en los difíciles. Ahora casi no puedo enseñarlo, casi no puede venir conmigo. Nos vemos a escondidas, como los amores imposibles y desgraciados. Nos vemos en las esquinas y en las puertas del trabajo. En nombre de la salud, nos han desterrado. Dicen que mata, como la vida. Y yo no me voy a quedar aquí deleitándome. Lo quiero tanto, que voy a quemarlo a bocanadas. El que quiera, que me siga." Jesús Quintero, El loco de la colina.

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