Creo que ha llegado el momento de que hablemos de la nueva ley antitabaco. Y de que expresemos opiniones después de haber visto y oído muchas cosas. Antes de nada, reitero mi compromiso por dejar de fumar. Hoy es el día 17, es decir, ya llevo más de dos semanas sin probar un cigarrillo y he pasado la prueba de fuego : tomarse algo o estar de fiesta sin probar el humo. En otras palabras, estoy aprovechando las circunstancias legales que prohíben fumar en lugares públicos para abandonar el tabaco. Creo que, de toddas, es la postura más inteligente. Pero, seamos claros. Eso no me impide pensar que esta ley ha sido y está siendo, demasiado drástica, que existan incongruencias en ella, o que haya sido aplicada demasiado "de golpe y porrazo".
Digo esto porque creo que no es del todo correcto, por ejemplo, obligar a adecuar los establecimientos de gran tamaño para fumadores y no fumadores, cuando al poco tiempo se va prohibir por completo. Digo esto porque me parece ridículo que se prohiba también fumar en la puerta de un hospital, aunque esté al aire libre, o en un parque infantil, como si esos padres que empujan a sus hijos en el columpio no fumasen delante de ellos, sin remordimiento alguno, cuando están en casa.
No entiendo por qué se debe hacer todo de forma tan drástica. ¿Tan impensable sería incluir bares o locales donde la gente pueda fumar? Recordemos que el tabaco será muy malo, pero hasta día de hoy está permitido en este país, es legal y bastante caro, por cierto, que cualquier cajetilla ronda ya los 4.00 euros.
Cambiar de hábitos lleva su tiempo, y quiero pensar que pronto la situación se normalizará y que ocurrirá lo mismo que si ahora viéramos a alguien fumar en un autobús, en un avión, o en un tren. Llamaría bastante la atención y sería prácticamente algo impensable. Todavía falta tiempo. De momento, la sensación de salir de un pub y que tu ropa huela bien es bastante satisfactoria. Eso sí, el barullo de gente entrando y saliendo para poder fumar, como que todavía me impacta. Al menos dentro no he visto a nadie encender un cigarro, algo que, quieras o no, se agradece si estas dejándolo y darías lo que fuera en ese momento por una calada. Por eso, animo a todos los que queráis a intentar dejarlo. Señores, mejores condiciones no se van a encontrar.
Aún así, este tipo de leyes, dan mucho que pensar: ¿qué será lo próximo?¿Qué nos prohibirán hacer?¿Qué otra ley polémica se sacarán de la manga para que la gente no piense en la crisis que tenemos encima, en el desempleo, en la precariedad laboral, etc? ¿Lo siguiente que es: jubilarse a los 67? ¡pues vamos listos! Si la salud es un bien que tanto se debe proteger, menos tontería con el tabaco y más vale que incluyeran el dentista y el oculista en la seguridad social, que parece increíble que algo tan importante como poder ver bien, o tener una boca sana no estén aún cubiertos. Para unas cosas tanto, y para otras tan poco... Ahora que no vamos a poder fumar y vamos a estar super sanísimos, tanto los que fuman como los que no, nos van a hacer trabajar hasta que tengamos un pie en la tumba. ¿Y cuando disfrumos de esa preciada salud?

No hay comentarios:
Publicar un comentario